martes, octubre 17, 2006

Pateras, no son moda de nuestra época.

Este verano estuve leyendo un libro.
Todavía no lo he terminado.
En cuanto empiezas a trabajar... a mí al menos no me queda tiempo para seguir leyendo.
¿El título? La Ciencia y el Quijote

Cada capítulo está dedicado a un tema: la minería, la técnica, la alimentación... y está escritor por un autor diferente.


Un trabajo interesante aunque para leer como distracción a veces aburrido.

El capítulo cuarto sin embargo me gusto especialmente: Galeras, puertos, y corsarios
El autor: Arturo Pérez-Reverte

Entre otras cosas dice: "... por encima de sus escritos, el orgullo principal de Cervantes fue haber sido soldado a bordo de las galeras del rey, peleando contra el turco, enemigo de su monarca y de la fe católica...", "... las heridas que se reciben en las batallas antes dan honra que la quitan...", "... navegó 5 años y vivió otros cinco en un puerto corsario...esto se pone de manifiesto en cinco pasajes: la aventura de los galeotes, el discurso de las armas y de las letras, la historia del cautivo, el episodio del Ebro y las galeras de Barcelona."

He de decir que a Gari le gusta el vocabulario que empleo para describir las regatas en que participo, pues a mí me llama la atención el vocabulario que utiliza Cervantes: "bogar a cuarteles", "estanterol", en la captura de la Presa narra una caza a remo y una sublebación de galeotes y dice: "le iba entrando y los cazaba", "la torre turca se encuentra a nueve cables-mil seiscientos metros- del faro de ..."

Un aspecto singular del Quijote es que , mientras los cerventistas se han visto en serios aprietos para establecer de forma clara el itinerario geográfico de las andanzas del Quijote, todas las peripecias navales referidas en el libro pueden seguirse milla a milla en una carta naútica. La fuga del cautivo es un ejemplo claro y los lugares que se citan son perfectamente reconocibles. Tal es el caso de la Tabarca, isla situada a un cuarto de milla de la costa norteafricana, a poniente del golgo de Túnez.

"Cervantes se emociona y nos emociona con el recuerdo de los camaradas muertos:

primero que el valor faltó la vida,

De entre esta tierra estéril derribada,
destos torreones por el suelo echados,
las almas santas de tres mil soldados
subieron juntas a mejor morada."

"La fuga del cautivo y de su amada Zoraida- narrada en el capítulo XLI-no en vano Cervantes intentó varias veces esa misma fuga, sin éxito- además de hacernos saber el precio de una barca con capacidad para 30 personas en el mercado negro de Argel- 500 escudos- es un pormenorizado cuaderno de bitácora, además de una interesante historia marinera. La idea original de los fugitivos consiste en <> de las Baleares, que es la tierra de cristianos más próxima a Argel. Como tienen viento de tramontana, del N, y la mar está a picada, no pueden arrumbar al norte, hacia Mallorca, y deben correr un poco <>-costeando o barajendo la costa-hacia el W, en dirección a Orán, antes de poner el rumbo deseado <>. Después al calmarse la marejada, aproan hacia el norte remando por turnos <> para economizar fuerzas:<>. Al fin se entabla un viento largo, que probablemente rola al ENE y sopla fuerte, pasando de la proa a la amura de estribor y luego al través. Este viento peligroso de tener por el través, pues si refresca puede hacer volcar la embarcación, los fuerza a poner la vela y arrumbar de nuevo hacia el WSW, corriendo el viento en la aleta o en la popa, otra vez en dirección a Orán, haciendo ocho millas en una hora, lo que confirma que efectivamente el viento era fuerte.

En este episodio alude a un cabo llamado de la Cava Rumia o la Mala Mujer (sin duda el cabo Albatel) que hoy todavía se llama Tumba de la Cristiana. "ropa fuera" los galeotes deben preparase a remar. <> azotar con el corbacho o rebenque la espalda de los remeros.

El 7 de octubre de 1571, en Lepanto, el hombre que iba a escribir el Quijote era un joven soldado que estaba enfermo de calenturas y podía haberse quedado a salvo; pero pidió al capitán le destinase al lugar de más peligro y le colocó junto al esquife y doce soldados. Testigos de su comportamiento en la batalla certificaron su valor, y c ontarón que dijo: E así... peleó con los dichos turcos en la dicha batalla en el lugar del esquife, como su capitán lo mandó... De donde salió herido en el pecho de un arcabuzazo y de una mano que salió estropeado.


El esquife era una pequeña embarcación que iba a remolque con un puñado de hombres que en audaz golpe de mano tartaba de abordar la embarcación enemiga por la espalda y coger entre dos fuegos a los enemigos. Lo más probable es que fuera Cervantes quien mandanba el esquife.

Fue soldado muchos años, y cinco y medio cautivo, donde aprendió a tener paciencia en las adversidades."

Y mientras leía yo este capítulo pensaba que posiblemente cuando trató de escapar de su cautividad lo hacía como otros muchos de su época en las primeras pateras y como hoy en día los inmigrantes. ¡Qué valor hacer esas travesías!

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