domingo, noviembre 04, 2007

Marikiniela? MachoKiniela?

No me he podido reprimir y, a pesar de que Txus seguro que tiene algo que decir, he decidido transcribrir literalmente (bueno solo cortar y pegar), este artículo que aparece en http://blog.eitb24.com/inteligenciaemocional/ y que si visitáis, podéis releer dentro de su contexto:

Ne perdiderit, non cessat perdere lussor.
16.10.07
Por Igor Fernández


O, ‘Para no perder, no cesa de perder el jugador’. Este artículo podría ir dedicado a varias personas, importantes para mí, que últimamente me he encontrado y que (curiosamente, todas a la vez) se plantean esta disyuntiva. Las situaciones ante las que nos planteamos la eterna lucha entre el deber y el querer, suelen ser de cierta importancia vital, dado nuestro momento y requerir de nosotros una decisión más o menos inmediata.


Habrá quien piense que la Inteligencia Emocional, o cualquier otra forma de desarrollo emocional y cognitivo, trata de dar una respuesta unívoca a esta pregunta, premiando los, a veces, titánicos esfuerzos con la respuesta a nuestros desvelos.
¿Qué primamos? ¿nuestro deseo o nuestro cálculo? ¿anteponemos las fantasías de reproche de los demás o el inconveniente de cambiar lo conocido, a nuestro deseo de una incierta opción de futuro? ¿qué nos lanza hacia el abismo y que nos retiene en la rutina?

Lo cierto es que las respuestas a estas preguntas no dejan de ser exclusivamente privadas, ya que cada circunstancia tiene unas características específicas que no podemos olvidar. Es ilusorio dar una respuesta aplicable a todas las situaciones. De lo que podemos estar seguros es de que, cuando el deber y el querer se encuentran en la encrucijada, la lucha no suele saldarse sin bajas. Dicho de otro modo, la renuncia suele ser una consecuencia probable.

O bien renunciamos a lo que queremos, o bien renunciamos a lo que tenemos. O a un poco de cada.


La cuestión es que, cada vez que nos acomodamos a lo conocido o nos aventuramos a lo incierto, algo queda atrás, es como un pequeño duelo que tendremos que pasar para seguir adelante.

1 comentario:

retu dijo...

Muy interesante artículo, aunque se le olvida decir al autor que la cita latina pertenece al Ars Amatoria de Ovidio
Efectivamente esa es mi filosofía. Que por otra parte está de moda incluso en el mundo financiero: apostar por un valor pero cubrir, con warrants, por ejemplo, una hipotética opción de que el valor baje.